Anticipándome a los acontecimientos, hoy he ido a darme un tratamiento que impida que todas mis fotos en NY sean con coleta. Hubiera sido lamentable, sí. Mi pelo no aguanta con dignidad los 43 grados empapados de humedad que hacía ayer por allí, así que, a estas horas, mi pelo luce un estupendo alisado de queratina. Los avances de la estética al servicio de la ciudadanía. Qué tranquilidad!
Quedan tres días para mi llegada a USA. Una cuenta atrás que no necesito recordar porque ya se encargan de eso los intransigentes de siempre que han dedicido llevar a su país al caos mientras se toman un té que nos va a envenenar a todos.
¿Aterrizaré en un país en quiebra? Puede. Eso sí, no se me moverá ni un pelo.
sábado, 30 de julio de 2011
viernes, 29 de julio de 2011
Calendarios
Pensabe estrenar este blog en el vuelo IB6253 que aterrizará el martes que viene en el JFK. Me imaginaba el momento en que podía por fin desplegar la mesita, desenfundar el portátil y una ola de inspiración marcaría el inicio literario del relato de mis vacaciones .
Sin embargo, después de ordenar un poco el despacho y apagar la radio, he impreso todo el papeleo del viaje, incluido mi bono de diez horas de clases de salsa, y me he dado cuenta de que es hoy cuando debo empezar a pensar en ello. Porque es hoy cuando por fin le he puesto fechas a mi calendario vital después de saber que el 20-N cuando vaya a votar, me cruzaré con alguno de los del brazo tieso, que curiosamente también vendrá de votar. Y es que a ellos sí les representan.
Total, que este enero podré decir con literalidad 'año nuevo, vida nueva'. Además, me he anticipado a los típicos propósitos y me voy a aprender inglés este mes de agosto para ganarle un poco de tiempo a los calendarios de los demás y empezar a ser dueña del mío.
Sin embargo, después de ordenar un poco el despacho y apagar la radio, he impreso todo el papeleo del viaje, incluido mi bono de diez horas de clases de salsa, y me he dado cuenta de que es hoy cuando debo empezar a pensar en ello. Porque es hoy cuando por fin le he puesto fechas a mi calendario vital después de saber que el 20-N cuando vaya a votar, me cruzaré con alguno de los del brazo tieso, que curiosamente también vendrá de votar. Y es que a ellos sí les representan.
Total, que este enero podré decir con literalidad 'año nuevo, vida nueva'. Además, me he anticipado a los típicos propósitos y me voy a aprender inglés este mes de agosto para ganarle un poco de tiempo a los calendarios de los demás y empezar a ser dueña del mío.
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